Decálogo para coordinadores y directores deportivos

En el post de hoy, os traemos un decálogo para coordinadores y directores deportivos. En el ámbito deportivo, liderar un club no sólo implica la gestión estratégica del rendimiento en la cancha, sino también comprender y abordar los matices individuales de cada entidad.

Este conjunto de pautas proporciona un enfoque reflexivo para aquellos responsables de dirigir una sección deportiva de un club con varios equipos, destacando la importancia de conocer la realidad única de cada club, evitar comparaciones desfavorables, establecer una comunicación clara con la directiva y fomentar una colaboración efectiva con el equipo de trabajo, así como con las familias de los jugadores.

Desde la delegación de responsabilidades hasta la promoción de los valores fundamentales, estas pautas ofrecen una perspectiva integral sobre la dirección de un club deportivo, haciendo hincapié en la paciencia, la adaptabilidad y la gratitud como elementos esenciales en el camino hacia el éxito.

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Decálogo para coordinadores y directores deportivos

  1. EXPLORA LA SITUACIÓN ACTUAL DE TU CLUB: Analiza minuciosamente las temporadas anteriores, la posición actual, la ubicación geográfica y la situación económica. Estos son elementos fundamentales al planificar tu labor.
  2. EVITA COMPARACIONES CON OTROS CLUBES: Este error, bastante común, puede conducir al fracaso. Muchos lo cometen al pensar en experiencias anteriores en otros clubes, pero es esencial recordar que cada club tiene su propia REALIDAD. Observa algunos aspectos para aprender y adaptarte, pero no todo.
  3. MANTÉN CLARIDAD CON LA DIRECTIVA (Y QUE ELLOS LA TENGAN CONTIGO): Has llegado al club para trabajar y que te permitan hacerlo. Algunas decisiones deben ser tomadas por ti. Desde el principio, es crucial dejar claro qué decides tú y qué decide la directiva.
  4. MOTIVA A TU EQUIPO DE TRABAJO: Ofrece consejos, sugerencias, felicitaciones, construye, delega, forma e informa. Tus ayudantes y entrenadores deben sentir que cuentan contigo para todo. Un par de reuniones en la temporada (una al principio y otra al final) no serán suficientes – las “reuniones” del deprisa y corriendo en un cambio de pista, tampoco.
  5. INCULCA VALORES DENTRO Y FUERA DE LA CANCHA: Jugadores y entrenadores no forman parte solo de un equipo, sino de un club. La meta es hacer lo mejor posible, dentro de las posibilidades, siempre desde el respeto, la empatía y la deportividad.
  6. DELEGA RESPONSABILIDADES: Es imposible abarcar todo. Reconocer esto y solicitar ayuda no te debilitará. Puedes contar con personas dispuestas en tu club. Si hay individuos jóvenes, enséñales cómo contribuir. A todos nos gusta sentirnos útiles y formar parte de algo que se construye.
  7. APUESTA POR LOS MIEMBROS DEL CLUB: Entrenadores y jugadores… Nadie te respaldará más que aquellos del club, y nadie sentirá más pasión por la camiseta. No obstante, debes estar preparado/a, ya que siempre existe la posibilidad de ilusionarte con alguien que luego no cumpla con las expectativas previstas.
  8. CULTIVA RELACIONES POSITIVAS CON MADRES Y PADRES: Establece límites, pero demuestra que siempre estarás dispuesto/a a ayudar en el crecimiento de sus hijos/as. Ten precaución con ciertas conversaciones, especialmente aquellas relacionadas con el baloncesto.
  9. TEN PACIENCIA, APRENDE DE LOS ERRORES Y CRECE: Las cosas requieren tiempo. Tu labor demandará esfuerzo y dedicación, pero no te desesperes si los resultados no llegan de inmediato. A menudo, el camino más corto no es el correcto.
  10. DEMUESTRA TU COMPROMISO Y VOLUNTAD DE CONSTRUIR DÍA A DÍA: Nunca pierdas de vista las sugerencias que llegan de la gente que te rodea. No te escudes en que no tienes tiempo o que cuesta mucho llevarlas a cabo. Si tienes personas que están dispuestas a echar un cable, no menosprecies sus ganas de contribuir. Ponte con ello y jamás alegues que no te pagan lo suficiente. Si entra dentro de tus funciones, tendrás que ponerte manos a la obra. Igualmente, si te están pidiendo que realices alguna gestión que sólo depende de tí, no te demores puesto que no es agradable depender de una persona para hacer algún trámite burocrático.
  11. ILUSIONA CON UN PROYECTO AMBICIOSO Y REALISTA: El camino es largo e incierto. Tiene que ser agradable transitarlo porque se presentarán dificultades constantemente. Tener una hoja de ruta con objetivos y los métodos con los que llevarlos a cabo será imprescindible.
  12. MUESTRA GRATITUD Y DISFRUTA DEL PROCESO: Tienes la fortuna de hacer lo que amas. El club ha confiado en ti y ha apostado por tu capacidad. Cree en ti mismo/a, trabaja arduamente y demuestra tu valía. Y sobre todo, ¡disfruta de la travesía!

Conclusión

Liderar un club deportivo es una tarea multifacética que va más allá de los aspectos puramente técnicos. Estas directrices destacan la importancia de comprender y abrazar la singularidad de cada entidad, reconociendo que cada club tiene su propia realidad.

La evitación de comparaciones impropias, la comunicación transparente con la directiva, la delegación efectiva de responsabilidades y la promoción de los valores dentro y fuera de la cancha son elementos esenciales para el éxito. La paciencia, la disposición para aprender de los errores y el disfrute del proceso son aspectos fundamentales para construir una gestión exitosa y duradera en el ámbito deportivo.

En última instancia, estas pautas ofrecen una hoja de ruta integral para aquellos comprometidos con liderar con éxito un club, recordando siempre la gratitud por la oportunidad de dedicarse a lo que aman y disfrutar del apasionante camino que les espera.

Cedric Arregui Guivarc'h
Entrenador Superior de Baloncesto (CES 2014)

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